Las poleas de temporización tienen o dientes o bolsillos, ubicados de forma radial alrededor del diámetro exterior del cuerpo de la polea. Los dientes enganchan agujeros de temporización en la cinta metálica; los bolsillos enganchan orejas de tope de impulso en la circunferencia interna de la cinta. Debería tenerse en cuenta que aún en estas poleas, la transmisión se logra mediante fuerzas de fricción generadas entre la cinta plana y las superficies de la polea. Los dientes o bolsillos se usan sólo para la temporización, no para la transmisión de energía.

Los elementos de temporización, en particular los dientes de temporización, deben ser duros. La dureza es esencial para asegurar el desgaste mínimo por los enganches sucesivos de la cinta y la polea. Como ejemplo, la polea patentada de Belt Technologies usa rodamientos endurecidos como dientes.

Cuando se diseña un sistema de temporización de dos poleas, la polea de transmisión debería estar temporizada mientras que la polea guía, o polea impulsada, debería ser una polea de transmisión de fricción con canales de alivio para los topes si fuese necesario.

Las poleas de temporización para las cintas metálicas son o dentadas o con bolsillos, y cada una engancha en sus respectivas perforaciones en la cinta o topes de impulso.

Siempre habría que tener cuidado en el diseño de las poleas de temporización para garantizar que todos los elementos de temporización tengan radios esféricos o involucionados. Esto asegura un enganche y desenganche suave entre la cinta y la polea. Para evitar problemas debido a las tolerancias acumuladas, la diferencia de diámetro entre los componentes que impulsan e impulsados, generalmente debería ser de por lo menos ±0,005” (0,127mm) a ±0,007” (0,178mm). Las aplicaciones con cero vaivén (latigazo) o prácticamente cero son un caso especial.

Cuando se fabrica una polea dentada, cada diente de temporización se inserta dentro de un agujero maquinado dentro del cuerpo de la polea. Debe tenerse mucho cuidado con la ubicación radial de cada diente para garantizar la precisión total del paso.

Mientras se diseña una polea de temporización, es crítico que el diámetro del paso esté en el eje neutro de la cinta (la mitad del grosor de la cinta para una cinta plana delgada), no en la base. Como las cintas metálicas generalmente son delgadas, existe la tentación de subestimar su espesor al calcular el diámetro de soporte de la cinta de la polea. Si no se incluye el grosor de la cinta en estos cálculos, el resultado es una una falta de coincidencia en los elementos de temporización.

El diámetro de soporte para la cinta puede determinarse mediante la fórmula:
D=NP/pi – t
Donde:
N = cantidad de longitudes de paso o dientes en una polea
P = paso de perforación
t = espesor de la cinta